lunes, 16 de enero de 2012

Si no hi hagués escola seria el primer desastre del poble

En una entrevista reciente, Eduard Payrà, alcalde de Darnius (528 habitantes) exponía su plan estratégico para reactivar social y economicamente el pueblo. Un ambicioso plan que se articula fundamentalmente en el mantenimiento de la pequeña escuela rural de Darnius como motor de crecimiento demográfico y de repoblación del pueblo. La problemática de Darnius en este aspecto es muy similar a la de Garrigàs (386 habitantes). Garrigàs tiene también una pirámide social invertida (23% mayores de 64 años frente a un 12% menores de 14) y pérdida paulatina de población. Aunque quizás la sensibilidad del consistorio en este tema no parece que sea la misma ni vaya en la misma dirección que la manifestada por el alcalde de Darnius.
Dejando aparte concepciones equivocas de política local, está claro que en estos momentos (sin posibilidad de crecimiento inmobiliario) la subsistencia demográfica de muchos pueblos pequeños depende exclusivamente de la escuela, que es el único activo que tienen.
El alcalde de Darnius, Sr. Payrà, defendía el papel vertebrador de la escuela del pueblo así:
"L'escola és prioritària. La piràmide demogràfica del poble està invertida, no hi ha naixements, i hi pinten bastos, a l'escola. Per això cal revitalitzar el municipi, perquè hi entri mainada. Ara com ara la llar d'infant té 3 nens i 1 no és de Darnius. Si no hi hagués escola seria el primer desastre del poble. Volem engrescar les generacions que han marxat perquè tornin". Font de la noticia: El Punt 15/01/12
Sr. Eduard Payrà, alcalde de Darnius. Foto: El Punt

Como señala en Rose Ros, profesora de Didáctica y Organización Educativa (UB), en el artículo "Escuela rural y territorio: entre la desruralización y la cultura local" (pdf):
"La escuela rural como institución local es un símbolo local. “Si hay escuela, hay niños, si hay niños hay pueblo ... sin niños la población termina por desaparecer”. Y el centro docente es un foco de cultura, un espacio de intercambio de saber, se saber estar y de ser entre niños, jóvenes y adultos que permite la implicación en las  actividades  de  la  comunidad  (biblioteca,  preparación  de  las fiestas tradicionales, cursos de idioma, educación física para adultos etc.), y refuerza la capacidad de convivencia. Esta capacidad de asumir  las  diferencias sólo puede ser reconocida cuando se establecen intereses comunes y complementarios entre los grupos de personas que conforman la comunidad. Se produce pues, lo que podríamos llamar responsabilidad social, colectiva, basada en el compromiso y la aptitud para actuar y asumir los objetivos, que además, se convierten en una tarea de todos los miembros.
(...) La interacción entre la escuela y la comunidad facilita la participación en temas de educación, y evidentemente en otros sectores sociales de la misma colectividad pero sobretodo, permite  el desarrollo  progresivo de las competencias que le son propias; el centro docente no sólo puede evitar el desarraigo de la población al  medio sino que además puede y  debe  potenciar  planes formativos que permitan el trabajo comunitario y que impulsen a los ciudadanos activos  y responsables hacia el afianzamiento y respeto de los valores democráticos".

No hay comentarios:

Publicar un comentario