jueves, 31 de marzo de 2011

L'uniforme escolar: un altre acudit

Los uniformes escolares, otra brillante idea
Fragmentos y comentarios a la noticia de La Vanguardia. Uniforme en la escuela, igualdad o represión. La vestimenta escolar suscita división en la comunidad educativa. Vida | 30/03/2011 - 00:21h por .Maite Gutiérrez , Alicia Rodríguez de Paz
Los uniformes escolares se limitan a los centros concertados y privados en Catalunya desde finales del franquismo, pero la idea de recuperar normas comunes de vestimenta en la escuela pública ha resurgido en ciertos sectores como fórmula contra modas “más propias del ocio que del estudio”, dijo la consellera de Ensenyament, Irene Rigau, en una entrevista a La Vanguardia al poco tiempo de acceder al cargo. Josep Antoni Duran Lleida el lunes y Francesc Homs ayer apoyaron la postura de su compañera de Govern. Corbata, camisa y pantalón de pinzas contra pantalones caídos, ropa interior al aire y escotes pronunciados. ¿Es la solución?
La imagen de más de un millón de alumnos vestidos exactamente igual cada día suena a ciencia ficción para la mayoría del sector educativo. “Obligar a todos los centros a adoptar el uniforme crearía tensiones innecesarias; otra cosa es que cada consejo escolar tome la decisión en función de su contexto y sus necesidades”, reflexiona Màrius Martínez, profesor de Ciencias de la Educación de la UAB y miembro del Consell Escolar de Catalunya. 
[Otro listo que pasa la pelota a los Consejos Escolares, además de los ya habituales. La última, las decisiones sobre la jornada intensiva. Uno se pregunta si es necesario el Departament de Ensenyament, como parece va siendo cada vez más frecuente,  las decisiones las acaban pasando a los Consejos Escolares, es decir, a los maestros y profesores (estos últimos sobre-representados) y a las familias, con los consecuentes enfrentamientos entre ambos. Mientras, el sistema educativo en ruinas.
Y cómo no, opiniones y supuestos expertos no faltan para ilustrarnos. Los hay para todos los gustos, aunque su común denominador es lo banal de sus opiniones (antes llamadas tontadas). Aquí unas cuantas mas].
[...] En este sentido, tanto defensores como detractores del uniforme coinciden en que las familias no pueden eludir responsabilidades sobre el vestuario de sus hijos. Pero resulta que muchos adultos también han olvidado las normas básicas de la vestimenta, en opinión de Cardús: “El sentido común sobre la forma de vestir ha desaparecido incluso entre profesores jóvenes; cuando esta cadena se rompe, resulta complicado restituirla”.
El uniforme tiene la particularidad de ser la única prenda calificada de símbolo de la igualdad o del autoritarismo según quién lo mire. Si para unos la homogeneidad llevaría a una escuela más igualitaria, para otros es un elemento represor. “Recuerda a épocas del pasado, y además es una forma de esconder las auténticas diferencias sociales”, indica Pere Farriol, de la federación de ampas de secundaria Fapaes. En clase, con uniforme, pero ¿y en la calle? “Ahí las diferencias entre clases o la competencia por las marcas vuelven a aparecer, por eso apostamos por la educación en valores más que por imponer vestimentas”, añade Farriol.
Prueba de las diferentes caras del uniforme es el hecho de que sociedades tan distintas como la británica y la cubana los utilizan en sus escuelas públicas. En Catalunya, por la tradición cultural, se aboga más por regular las formas de vestir inadecuadas. Cardús invita a evitar los sesgos ideológicos: Si al colegio se va a trabajar, ¿por qué no llevar un uniforme de trabajo?
[Claro, y a las prisiones, donde curiosamente cada preso tiene el derecho constitucional de vestir cómo le dé la gana]
[Lo dicho, unos craneos priviliegiados, y que me perdone Max Estrella].
Aquí les dejamos lo que podría ser un "déjà vu" de la futura escuela uniformada. Eso sí, con lo último de la pedagogía moderna en métodos de enseñanza-aprendizaje.

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